“Y tu sombra no se desprende de mí” (Gaby Moreno)

Amar las tardes risueñas
De fragancias quietas y calores infernales.
La sonrisa es paciencia
Que se duerme en los mares.

Mientras la luz cubra
En silencio al ermitaño
La esencia se hace pura,
El tiempo no es engaño.

Pero tu oscuridad no se escapa
A lo noble de tu esperanza.
La voz también te nombra
En ese dulce fuego de tu sombra.

Acabar el poema sin sentido
Vivir porque siempre se ha vivido.
Un refugio no está perdido
Cuando luchan la memoria y el olvido.

Verte una vez más, tierna, indivisible
Múltiple, salvaje, reina invencible.
Tu luz y tu sombra, reinventadas
En el delirio cautivo de horas soñadas.

Te pienso, y negarlo es un crimen
Matar a un ángel solo para redimirme.
Princesa de la hora sublime
Es un solo sentir que me habitas, libre.